miércoles, 20 de noviembre de 2024

Infografía sobre los 30 elementos del perfil periodístico.

 


Inforgrafía sobre los 30 elementos del perfil periodístico.








Mapa sobre la Crónica Periodística

 

Mapa sobre la Crónica Periodística



Perfil Julieta Durán

 

Julieta Durán

Uno de mis mayores logros ha sido haberme incorporado al mundo laboral, trabajar durante seis meses en una empresa. En su momento, me sentí mucho más independiente, aprendí a manejar mi tiempo ya hacerme cargo de mis responsabilidades. La vida fuera del trabajo era mejor, más libre, pero la vida en el trabajo también tenía sus aspectos positivos. Me llevaba muy bien con todos mis compañeros y logré hacer buenos amigos.

Las relaciones personales que cultivé Sin embargo, como trabajaba en ventas, pronto me di cuenta de que si no lograba vender, la presión era insoportable. Mi jefa estaba constantemente detrás de mí, presionándome para alcanzar metas que a veces parecían inalcanzables.

Este ambiente tan demandante me resultó muy estresante, pero al mismo tiempo, me enseñó mucho sobre perseverancia y cómo lidiar con la presión. En su momento, creí que no iba a poder levantarme temprano todos los días ni ser capaz de organizarme adecuadamente, pero al nal, logré sostener el ritmo y duré seis largos meses en ese trabajo. Aunque fue complicado, ese período me ayudó a darme cuenta de mi propia capacidad para adaptarme y salir adelante, lo cual considera uno de mis mayores logros. Al nal, decidí dejar ese empleo porque surgió la oportunidad de trabajar junto a mis padres, lo cual representaba un nuevo reto. Una de las virtudes que más valoro en mí es mi creatividad.

Soy una persona que constantemente tiene ideas y me encanta expresarlas a través del arte. Me gusta pintar, hacer música, escribir, tomar fotografías… pero mi creatividad muchas veces se ve frenada por un defecto que reconozco en mí misma: la ojera. Aunque tengo muchísimo potencial y podría estar explotando todo eso para ganar dinero con mi arte o desarrollar proyectos, la verdad es que la falta de motivación y el dejarme llevar por la procrastinación me juegan en contra.

A veces siento que pierdo oportunidades por no ser más constante y organizada. Sé que si me enfocara más en lo que me gusta, podría lograr muchas cosas, pero el hecho de ser tan oja me hace difícil sacar todo mi potencial al máximo. Sin embargo, intento no ser demasiado dura conmigo misma y trato de recordar que cada quien tiene su ritmo, aunque sí me gustaría ser más disciplinada y aprovechar más mi talento. Siempre he tenido una profunda admiración por las personas que saben moverse con la gente, que son carismáticas y capaces de crear cosas increíbles en colaboración con otros.

Una de las cosas que más me gustaría hacer es formar parte de algo grande, como los colectivos de arte, algo tipo The Factory De Andy Warhol. En cuanto a la honestidad, debo confesar que muchas veces miento, aunque sean mentiras pequeñas, cotidianas.

En realidad, no tengo la necesidad de mentir en la mayoría de los casos, pero me descubro inventando cosas sin un motivo claro, simplemente por costumbre. Por ejemplo, mis padres me preguntan dónde estoy, y aunque en realidad estoy en casa o en otro lugar cercano, a veces les digo que estoy en otro lado. No es algo malintencionado, sino más bien una forma de evitar preguntas o situaciones que no quiero enfrentar en ese momento. Sé que no está bien, pero es algo que me pasa con bastante frecuencia.

A veces, la mentira se vuelve un refugio, algo cómodo, Me encantaría vivir en un pueblo bonito, de esos que tienen un aire tranquilo, lleno de encanto y donde todos se conocen. Imagina un lugar pequeño, con calles adoquinadas y casas de colores pasteles, rodeado de naturaleza.

Un lugar donde todo el mundo sabe lo que está haciendo el vecino, desde las pequeñas anécdotas cotidianas hasta las grandes celebraciones. Y, en un sitio como ese, me gustaría ser el centro de conversación, ser esa persona de la que todos hablan, no tanto por lo que hago.

En los pueblos, todo se convierte en un tema de discusión: la manera en la que vistes, las estas que organizas, la gente que invitas a esas estas (que, por supuesto, también sería tan rara y única como yo). Me imagino que la gente comentaría sobre mis elecciones de ropa, sobre mis gustos personales, sobre los momentos divertidos que vivo con mis amigos, porque en un lugar pequeño todo se magnica.

A veces, esa crítica puede resultar incómoda, pero creo que también tiene algo liberador. Sería un lugar donde la individualidad se convierte en algo interesante, algo que genera comentarios, risas y hasta miradas curiosas. En el fondo, no sería un lugar donde me sintiera juzgada, sino donde podría ser auténtica, sin esconder lo que me hace diferente.

Todo eso me resulta fascinante. Porque, al final, es un pueblo y todo el mundo está en su propio pequeño escenario, en su propio microcosmos, y eso me atrae, la idea de formar parte de ese escenario con mi estilo. El momento en el que más feliz he sido, aunque suene un poco nostálgico, fue sin duda en la preparatoria. Aunque solo estuve un año en esa escuela, ese breve tiempo marcó una de las etapas más alegres de mi vida.

Después de ese primer año, reprobé algunas materias y tuve que cambiarme a otra escuela, terminando la preparatoria en modalidad abierta, pero a pesar de todo, lo que viví en esos meses fue increíblemente signicativo para mí.

Fue un período en el que conocí a mis mejores amigos, personas con las que compartí risas, aventuras y recuerdos que todavía atesoro profundamente. Con ellos me sentí, de alguna manera, más yo misma que nunca.

Hicimos todo tipo de cosas juntos: salíamos, nos reíamos sin parar, hacíamos tonterías, compartíamos secretos, vivíamos el presente de manera tan libre y despreocupada que nunca quise que esos momentos terminaran.

A pesar de que el destino me llevó por otro camino y la vida nos separó un poco, me siento muy afortunada de seguir manteniendo esas amistades hasta hoy. Con muy pocas personas me he sentido tan conectado y he compartido tanto como con mis amigos de la prepa.

Aunque ahora nos vemos de vez en cuando, cada vez que nos reunimos, es como si el tiempo no hubiera pasado. Es como regresar a esos días en los que no teníamos preocupaciones, en los que lo único importante era disfrutar del momento y de la compañía del otro.

Dos veces he tenido la suerte de reunirlos a todos para mi cumpleaños, y debo decir que esos encuentros han sido de los momentos más felices que he vivido en los últimos años. Nos reímos, recordamos viejas anécdotas, y aunque han pasado años, la magia de esos momentos se mantiene intacta.

Esos recuerdos me acompañan siempre, como una especie de refugio en el que puedo regresar cada vez que necesito sentir esa felicidad pura y sin complicaciones. Es extraño cómo la vida nos lleva por caminos diferentes, pero al mismo tiempo, me siento agradecida de tener a esas personas en mi vida, de saber que, aunque no estemos juntos todo el tiempo, siempre podemos retomar el hilo y seguir como si nada. hubiera cambiado.

Eso es lo que hace que esos recuerdos de la preparatoria sigan siendo tan especiales para mí: las amistades, los momentos compartidos, y esa sensación de libertad.



Perfil Diter Guzmán

 Diter Guzmán

Bueno pues yo me llamo Diter Armando Guzmán Flores, soy periodista desde hace quince años y también por 17 años he trabajado en el mundo de la hostelería, cosa que apenas este año ya descarté, pues mi verdadera vocación es comunicar. Tengo estudios en doblaje de voz y locución comercial, así como una especialidad en producción de radio y TV, pasando también por guionismo para medios electrónicos. Actualmente me sigo preparando académicamente y curso el cuarto semestre de la Licenciatura en Humanidades y Narrativas Multimedia.

Soy una persona que considera que la idea de la felicidad es relativa dependiendo de cada persona, sin embargo a título personal, creo que ese concepto lo recargo en la salud propia y de mis seres queridos, así como el vivir financieramente de la comunicación y el periodismo, que es lo que me apasiona. Siempre he tenido el sueño de irme a radicar a Real del Monte, ese pueblo hermoso que está en Hidalgo y tiene una historia muy profunda desde la minería y la tranquilidad que emana es increíble, por eso mi ilusión es vivir ahí desde que tenía diez años.

Mi nivel de admiración lo he distribuido a muchas personas como grandes amigos, familiares, etc; pero si puedo destacar a alguien, es a mi mamá, porque amén de que ha vivido muchas situaciones complejas, ha salido avante como madre y como ser humano. También siempre resalto en mi vida a Verónica Aguilar, que lejos de que es mi productora y mentora, se ha vuelto una madre profesional que también me ha mostrado las diferentes caras de la vida y la que incluso, como siempre lo digo, es “la que me baja del ladrillo” jaja. Ellas dos me han empujado de manera directa e indirecta a realizarme en muchos sentidos y con ello, logros muy especiales. Por ejemplo, algunos de los logros que me han permitido sentirme realizado, son que la emisora que tengo con un par se socios, siga caminando, pero también la cuestión académica y de preparación como la educación universitaria, también entran en estos logros.

Cabe mencionar que siempre trato de ligar todo esto, pues una cosa lleva a la otra. Todo esto me ha llevado a sentirme feliz en muchas ocasiones y lugares; el estar en un escenario conduciendo un evento, escribir un guion, producir algo audiovisual, todo eso me pone en estado de felicidad, así como en su momento ciertas personas en relaciones de pareja que me han dibujado una sonrisa como hace poco que tuve la oportunidad de viajar en globo, cosa que me generó mucha felicidad y una sensación indescriptible porque al final ¡Estábamos volando!

Y es que resalto esto porque casi siempre estoy como muy estresado por las ocupaciones, por el trabajo, por las deudas, etc; aunque trato de estar en la mayoría de las ocasiones, más ecuánime pero de verdad
¡A veces la gente no coopera! En fin, aún con todo esto, la mayoría de la gente tiene un concepto de mí como un hombre noble y empático. Otros consideran que soy muy emprendedor y me lo han externado como un acto de admiración. Sin embargo he de confesar que también como todos, tengo mi “Lado B” ya que soy un poco neurótico; no me considero perfeccionista pero si trato de poner mucha atención al detalle y trato de ser rápido cuando de trabajo se trata, entonces el hecho de que no salga del todo bien, hace que “me hierva la sangre” ¿Qué pasa? que me vuelvo impaciente y no todos tienen el temple


para aguantarme jaja. Pero como dicen, a veces todos estos comportamientos se ligan a vivencias o modos de educación e incluso miedos. Por ejemplo, mi más grande miedo, es la ausencia de mi madre en mi vida o de mis hermanos, pues cabe mencionar que hace poco mi hermanita menor trascendió, siendo un dolor hasta ahora, verdaderamente imborrable. Todo esto se concentra en un estilo de vida que muchas veces por fuerza, debemos modificar; la capacidad de síntesis para una conversación, y muchas otras cosas que la gente a veces no aguanta, como yo que no aguanto la lentitud jajaaja ¡No soporto a la gente que es lenta! y además tampoco a los que juzgan sin fundamento o sea, yo si acepto que soy crítico de todo pero con sustento y alguien que solamente habla al aire, me da mucha flojera.

A veces siento que me hace mucha falta tener más iniciativa; creo que soy muy disperso y me distraigo mucho sobre todo cuando tengo que hacer algo que de verdad importa, cosa que me hace incongruente en ese sentido, porque a los demás siempre los ando “aconsejando” para que eviten hacerlo. O sea, si hago mis deberes, pero a veces creo que funciono más bajo presión por andar procrastinando tanto. Justo uno de los temas que he procrastinado mucho, es el arreglo de mi dentadura, pues es lo que menos me gusta de mi físico; tengo higiene bucal y todo eso, pero me gustaría una sonrisa más presentable.

Y aunque el físico no lo es todo, si es parte fundamental el tema de la imagen, sin dejar de lado por supuesto la dignidad, la empatía y la congruencia, cosas que aprecio tanto en hombres como en mujeres, sean amigos o pareja. Aunado a esto, el amor justo debería ir de la mano con saber qué cualidades debemos ver en la otra persona. Yo por ejemplo vi muchas en mi último intento de relación de pareja a quien considero lo que muchos ven como el amor de mi vida, ¿Su nombre? dejémoslo en "Pedacito" (Apodo que ambos nos pusimos y adoptamos mientras salíamos). Él, un guapo entrenador y músico que vino a cambiar mi vida para bien y quien por cierto canta increíble, cualidad que me hubiera fascinado tener, pero creo que soy más neurótico y nervioso que artista.

Si me gustaría poder cambiar eso y ser más relajado, más suelto, pero pues que sea el tiempo que lo vaya modificando. Es por esto que muchas veces si me dijeran qué animal serías, definitivamente sería un gatito o una pantera. Sin embargo, ser un dragón tendría por mucho más beneficios; vuelan, imponen, se defienden. En fin.

Actualmente siento que si de lo material hablamos, tengo una posesión muy valiosa como lo es mi emisora digital que lleva caminando casi quince años de manera ininterrumpida. La llevo con un par de socios y me ha dejado satisfacciones personales y profesionales. Escribo, produzco y uso mi voz para emitir información, por lo que sería una desgracia perderla, pues me da la sensación de libertad; desde grabar una noticia, un documental, lo que sea, es que tanto me mueve y apasiona como lo es la comunicación.

Hablaba anteriormente del tema de las relaciones y hace un poco match, pues estar con alguien que amas y te ama, debe darte justo eso, la libertad de ser quien eres y como eres, aunado a la lealtad, la fidelidad, el respeto, obvio el amor, la pasión y la empatía. Igual en las amistades, todo se engrana perfecto con la empatía y la lealtad. Digo, si entiendo que a veces uno debe ser un poquito deshonesto en aras de salvar una situación, aunque siendo realistas, yo miento más cuando me piden hacer algo y lo olvido y debo justificarme.             

No me considero fan del cine en realidad, pero si me preguntan qué película me gusta más, si tengo muchas, destacando “El joven manos de tijera”, “Dulce noviembre”, “La teoría del todo”, “Un sueño posible”, “The devil wears Prada”, por mencionar sólo algunas.    

De igual forma, la música si es algo que me mueve y todo el tiempo, hasta cuando me baño, está presente y me agradan muchas, tengo muchas favoritas, como “A lovers concerto”, “Fly me to the moon”, “Matrimonio de amor” y casi todas las de Queen. Qué increíble sería poder tener el poder de la invisibilidad y meterme a todos lados para reproducir en volumen alto estas canciones, pero tendré que esperar a ser un fantasma cuando muera jaja.

Quizás entonces pueda conocer a grandes personajes de la historia, por ejemplo al filósofo Immanuel Kant o al mismísimo Jesucristo, a quien por cierto le preguntaría si si es verdad todo lo que el hombre ha escrito. Sea muriéndome o viajando en una máquina del tiempo al pasado, lo haría. Si, lo haría seguramente en aras de evitar también situaciones que lamento tanto en la historia y hasta en la vida de mis familiares, pues justo la hipocresía y los abusos, bien podrían evitarse. Si, viajaría al pasado sin duda para buscar a mi hermanita y poder escucharla más, convivir más con ella y abrazarla más de lo que hice; aconsejarla y quizás evitar que ella ya no esté aquí.

Pero el tiempo se encargará de que cuando yo trascienda, me encuentre con ella y espero sea mientras duermo, sin dolor, sin minutos eternos de agonía, sólo así sabré que ha valido todo la pena, como cuando digo a mis amigos y allegados algo que si lo vale y es un lema con el que siempre cargo: “En la vida cuando uno se hace pendejo, la vida misma se encarga de mostrarnos la realidad y no siempre es bonito
”. 
 



Perfil Alexis Rivera

 

Alexis Rivera

Soy Marco Alexis Rivera Ramírez, un joven de la Ciudad de México, de 24 años. Actualmente soy estudiante y deportista retirado. Desde que tenía 8 años, me caracterisé por mi pasión por el deporte, especialmente por el fútbol soccer.

 Comencé a jugar en equipos de barrio y, a medida que fui creciendo, tanto como persona como jugador, se me presentaron más oportunidades para unirme a equipos de tercera división. Sin embargo, la vida me llevó por otros caminos en términos personales y académicos. Hoy en día, me encuentro cursando el 4to. semestre de la carrera en Humanidades y Narrativas Multimedia.

No me arrepiento de las decisiones que tomé a lo largo del tiempo, ya que aún mantengo contacto con excompañeros de los equipos y sigo jugando ocasionalmente con algunos amigos, simplemente por gusto y amor al deporte.

A pesar de que mi vida estuvo marcada por etapas difíciles, con altos y bajos, ahora considero que cada experiencia de lucha me ha convertido en una persona de valores, optimista y trabajadora. Mi deseo de seguir superándome profesionalmente crece cada día. Actualmente trabajo en el Infonavit, una institución gubernamental que me ha brindado grandes conocimientos sobre la vida diaria y ha abierto muchas puertas en el ámbito laboral y en las relaciones personales. En esta etapa, he tenido la oportunidad de conocer a personas maravillosas que ahora considero parte fundamental de mi vida.

Mis etapas más complicadas también fueron clave en mi desarrollo académico. A los 19 años, dejé la escuela tras terminar el bachillerato. Sin embargo, ver a familiares y otras personas superar sus dificultades me inspiró a retomar mis estudios universitarios. Después de una breve búsqueda, decidí estudiar en la Universidad Rosario Castellanos, en aquel entonces conocido como Instituto Rosario Castellanos, y elegí la carrera de Humanidades y Narrativas Multimedia, atraído por la amplia oferta laboral que me permitiría explorar. Desde los primeros días de clase, conocí a personas muy especiales, como Diter y Jordan, quienes ahora forman parte de mi equipo escolar y de un proyecto personal que estamos desarrollando.

Después de atravesar un bache muy difícil, comencé a ser más optimista y alegre. Todo comenzó a cambiar cuando ingresé a la universidad y conseguí mi actual trabajo. Con el tiempo, pude salir de algunas deudas y, tras varios meses, logré adquirir lo que considero mi posesión más preciada: mi motocicleta. Para mí, comprarla con mis propios recursos representó una gran evolución y madurez. Además, me permitió darme cuenta de las capacidades y virtudes que una persona puede descubrir al enfrentar las dificultades. Fue una experiencia que me enseñó que la estabilidad económica puede proporcionar estabilidad emocional, algo de lo que a menudo hablo con mi amigo Diter, quien comparte mi perspectiva.

Creo que las personas están destinadas a enfrentar complicaciones en la vida, pero está en sus manos salir adelante, aunque algunas prefieren conformarse con lo mínimo que la sociedad les ofrece. Hoy en día, mi concepto de libertad se basa en poder disfrutar de un fin de semana completo de descanso en casa, sin necesidad de salir, solo tranquilo, explorando mis pensamientos y recuerdos, sin preocuparme por el pasado o el futuro.

Me gusta disfrutar de una buena película, especialmente de ciencia ficción o terror, aunque podría ver mil veces las películas de Volver al Futuro. También me siento libre cuando camino mientras escucho música tranquila. Me considero una persona versátil, con gustos musicales variados. Aunque suelo cambiar mis preferencias, las baladas y la música romántica y ligera son mis géneros favoritos y los que nunca dejaría de escuchar. Soy una persona algo reservada, con gustos y necesidades muy particulares.

Me molesta la gente entrometida o aquellas que se aprovechan de su posición para menospreciar a los demás. No soporto a quienes mienten para entrar en círculos sociales o presumen de lo que tienen, sin importar si tienen o no la capacidad adquisitiva. La persona que más admiro es mi madre, quien me enseñó el camino del trabajo duro, el sacrificio y las recompensas que trae. Ella es la definición de excelencia para mí, y me siento feliz y orgulloso de lo que logró para que yo esté donde estoy ahora.

Durante mucho tiempo, no me he preocupado por el futuro, pero sí por lo que puedo dejarle a mis seres queridos. Nunca me he visto más allá de los 30 años, ni como un adulto formado ni como un anciano. No sé si es falta de inspiración o alguna razón metafísica, pero durante un tiempo les conté a mis más allegados que tal vez no llegaría a ser anciano y les pedí que, si algo me sucediera joven, pusieran una canción especial para ese momento y cumplieran con juntar en un solo lugar a mis seres más amados para poder escuchar un mensaje que en algún momento dejaré para todos ellos.

Si pudiera transmitir un pensamiento, una filosofía o una idea, sería sobre el amor. Creo firmemente que “el amor es la fuerza más grande en nuestra limitada concepción de este mundo, la única que puede trascender cualquier límite físico y cuántico del universo”. Es una fuerza inexplicable que puede hundirte, pero que también tiene el poder de levantarte y elevarte a lo más alto de un día para otro. 



Perfil Jordan Miguel

 

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Jordan Miguel

Para mí, el ideal de la felicidad es vivir sin preocupaciones. Imagino una vida donde no haya angustias sobre lo que pasará mañana, sin la incertidumbre de qué comeré o cómo resolveré mis problemas financieros. 

Para mí, vivir tranquilo significa no tener deudas, y ese es mi concepto de una vida feliz. En cuanto a dónde me gustaría vivir, la respuesta es sencilla: la Ciudad de México. Es un lugar que considero perfecto para desarrollar toda mi vida, de principio a fin. Tiene una riqueza cultural incomparable, un clima agradable, y satisface todos mis gustos.

Además, ofrece muchas oportunidades laborales, lo que la convierte en el lugar ideal para mí. De todas las personas vivas, admiro profundamente a mi hermano mayor. Ha sabido salir adelante a pesar de las dificultades de su pasado y ha logrado guiar a sus hijos por un buen camino, enfrentando muchos desafíos. Podría pasar horas enumerando las razones por las que lo admiro, pero nunca terminaría.

Mis momentos más felices son aquellos en los que toda mi familia está reunida. Ya sea durante un cumpleaños, Navidad o Año Nuevo, esos instantes son únicos y especiales. Si pudiera, los reviviría una y otra vez.

Mi estado de ánimo suele ser tranquilo. Me considero una persona relajada y es raro que pierda el control. No suelo enojarme por los errores de los demás ni cuestionar sus acciones; prefiero aceptar las cosas como son.

Si tuviera que hablar de mi posesión más preciada, diría que es mi perro Lucky. Aunque no sé si un animal puede considerarse una posesión, él ha sido una parte fundamental de mi vida. Me ha regalado momentos tanto buenos como malos, pero, sobre todo, me ha enseñado a valorar más a los animales y a la vida misma. Algo que temo profundamente es la muerte de un ser querido.

Siento que, si llegara a suceder, mi vida cambiaría drásticamente y me costaría mucho tiempo superarlo. Por eso trato siempre de demostrarles a las personas que amo cuánto las valoro.

En una relación de pareja, lo que más aprecio es que ambos se quieran de la misma forma. Esto lo aprendí de manera difícil, dándome cuenta de que no siempre hacía las cosas bien. Aprendí a ponerme en los zapatos de mi pareja y entendí la importancia de ser sincero, cuidar a quien te quiere y no darle la espalda. 

La libertad, para mí, se siente en los momentos en que puedo gastar sin preocuparme por el mañana, disfrutar de tiempo con mi pareja o amigos, y tener largas conversaciones llenas de risas.

También la siento al estar en paz con mi familia. En resumen, la paz es sinónimo de libertad para mí. En la amistad, lo que más valoro es el apoyo y los buenos consejos. Si una amistad carece de estas cualidades, para mí no es auténtica; simplemente es alguien con quien paso el tiempo.

 Afortunadamente, tengo tres amigos que cumplen con esto, y los valoro mucho.

Cuando miento, suele ser en pequeñas cosas, como pedir dinero extra a mis padres con alguna excusa. Esto me ayuda a tener un poco más de tranquilidad para enfrentar cualquier eventualidad del día. Si pudiera tener un superpoder, elegiría la teletransportación. Poder ir a cualquier lugar con solo pensarlo sería increíble, especialmente en una ciudad como la Ciudad de México, donde todo parece estar siempre “a una hora” de distancia. Algo que no soporto de los demás es la falta de empatía.

Me molesta mucho cuando alguien no entiende que no todos tienen las mismas capacidades o experiencias, y que todos tenemos defectos y virtudes. Creo que mi mayor virtud es que no fuerzo las cosas. Prefiero dejar que el tiempo se encargue de que todo suceda de manera natural. Forzar situaciones, en mi experiencia, no lleva a buenos resultados. Por otro lado, mi mayor defecto es que tiendo a dejar las cosas para el último momento; esta misma tarea es un ejemplo de ello.

Hice cosas mucho menos importantes en lugar de enfocarme en mi futuro. Además, a menudo dejo cosas a medias, aunque esté a punto de terminarlas, y no las retomo hasta semanas o incluso meses después. Si tuviera un talento especial, me gustaría ser bueno en cualquier deporte. Por ejemplo, no sé jugar básquetbol, pero me encantaría ser bueno en ello, así como en cualquier otro deporte.

Si muriera y pudiera regresar como un animal, elegiría ser un delfín. Me encanta la idea de ser amado por los humanos y, al mismo tiempo, ser salvaje y libre en la naturaleza. 

Si tuviera la oportunidad de viajar en el tiempo, iría al pasado. No cambiaría mis errores, pero los corregiría para no volver a cometerlos en el presente.

Cuando llegue mi momento de morir, me gustaría hacerlo sin dolor, en mi cama, con una sonrisa en el rostro. Quisiera que mis seres queridos no se sientan tristes, sino que digan: “Lo hiciste bien”.

Para mí, eso sería partir sin pendientes ni arrepentimientos. Por último, mi lema en la vida es: “Si tus problemas tienen solución, no te preocupes; si tus problemas no tienen solución, no te preocupes”. 






Infografía sobre los 30 elementos del perfil periodístico.

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